En primer lugar quiero destacar la cantidad de estrategias de evaluación que he podido conocer gracias a los contenidos del Bloque 3, ya que desconocía varias de ellas.
Estas estrategias nos van a permitir que en nuestro trabajo diario en el aula, favorezcamos la autoevaluación de los propios alumnos, que reflexionen sobre su manera de aprender, que busquen las estrategias para mejorar su aprendizaje. De esta manera tomarán conciencia de que son los principales responsables de su proceso de aprendizaje. Estas estrategias también nos van a permitir que los alumnos lleven a cabo la evaluación entre pares. Creo que siendo críticos del trabajo de los demás, son más conscientes de cómo se tiene que realizar, analizan los errores y los logros, y hasta puede que se esfuercen más si saben que los compañeros les van a evaluar.
Además, gracias a los contenidos del curso, podemos seleccionara las estrategias más adecuada en función de nuestro objetivo:
- determinar los conocimientos del alumno (evaluación inicial): podemos utiliazar varias estrategias como mapas mentales. preguntas abiertas, conversaciones con el estudiante, etc
- ajustar el programa a la evolución de los alumnos, evaluar su progreso, etc (evaluación procesual): para ello podemos emplear estrategias como control de la comprensión, rúbrica y registro de observación. Ha sido de gran utilidad el haber elaborado una rúbrica y un registro de observación en las actividades del Bloque, siempre haciendo algo se aprende mejor 
Dentro de mi aula de Audición y lenguaje, por las características de los alumnos que tengo (dificultades de aprendizaje y necesidades educativas especiales a nivel lingüístico y cognitivo) y por la etapa educativa (Infantil y Primaria), algunas de las estrategias que ofrece el Bloque 3 veo complicado que ellos puedan utilizarlas de manera autónoma para su autoevaluación y la evaluación entre pares, por lo que tendría que adaptar cada una de ellas a las posibilidades de los alumnos, y ayudarles a hacer las reflexiones personales, a autoevaluar su aprendizaje y a ser "buenos críticos" del trabajo de los demás.
Otra dificultad que encuentro en algunas de las estrategias es la necesidad de realizarse en gran grupo (como el folio rotatorio), pero en mi aula el apoyo se realiza en grupos pequeños, incluso a veces de manera individual.
A pesar de ello, son varias las estrategias de evaluación que podré llevar a cabo en el trabajo diario de mi aula, y que sin duda aplicaré, como preguntas abiertas, conversaciones con el estudiante, diario de clase, control de la comprensión, registro de observación, rúbricas...
El conocer nuevas estrategias de evaluación e integrarlas en el proceso de evaluación que realizaba hasta ahora, siempre supone hacer cambios o adaptar ese proceso, pero, personalmente, no lo definiría como dificultades, sino que son cambios que van a enriquecer tanto la evaluación que como profesor realizamos a los alumnos, como su propia autoevaluación.
Tendría que integrar esas nuevas herramientas, lo que en un principio va a requerir un mayor esfuerzo a la hora de seleccionar las más adecuadas a cada proceso, diseñarlas y aplicarlas por primera vez, pero que a la larga, una vez superados esos pasos, creo que van a ser muy beneficiosas para el desarrollo profesional.



